Al
incorporar equipos caninos a los cuerpos de seguridad presentes
en una instalación se pueden obtener resultados inmediatos
en la disminución de pérdidas, dado que:
1.- Se contribuye a la disuasión psicológica de posibles
infractores.
2.- Se aumenta la capacidad de detección de las fuerzas de
seguridad ante intrusiones antes prácticamente imperceptibles.
3.-
Se refuerza adicionalmente la seguridad en las áreas restringidas
o de alto riesgo.
En general podemos decir que el uso de los perros en la seguridad
privada se basa en la habilidad para emplear sus sentidos e instintos
con el máximo provecho. Los perros centinelas son programados
para detectar y responder ante alguna situación anormal y
su función principal es servir como instrumento de detección
pues sus sentidos superan por mucho a los del ser humano; lo que
además los hace muy útiles para explorar, perseguir,
buscar y servir como monitores desde puntos de vigilancia estratégicamente
ubicados.
Por otra parte sus destrezas innatas para perseguir, atacar y detener
(instintos) son muy útiles especialmente en situaciones en
que el vigilante estando sin perro podría, ante una contingencia,
correr grandes riesgos o se vería obligado a hacer uso de
su arma con resultados generalmente irremediables. Esto es muy importante
si consideramos por un momento el marco legal al que se sujetan
las empresas de seguridad privada , y los alcances de su jurisdicción.
Otro factor a tomar en cuenta son las políticas gubernamentales
vigentes en materia de derechos humanos en todo el mundo, que apuntan
hacia el uso de las armas "No
Letales". Entiéndase estas como todas aquellas que pueden
prever, detectar, impedir o rechazar el empleo de medios mortales,
reduciendo así en un mínimo las fatalidades. Desde
todos los puntos de vista los perros entrenados como centinelas
cumplen al 100% con esta definición. Es importante señalar
que la diferencia entre los perros centinelas del pasado y los actuales,
radica en que su entrenamiento les permite a estos últimos
tolerar mejor a las personas y reducir o prácticamente eliminar
el riesgo de agresiones y ataques descontrolados; pudiendo así
prestar servicio en zonas residenciales, escuelas, centros comerciales,
accesos controlados y zonas industriales entre muchos otros.
Todas estas capacidades hacen de los perros centinelas uno de los
instrumentos más efectivos en seguridad. Cuando se usan como
arte integral de un dispositivo las posibilidades de rendir un buen
servicio aumentan considerablemente.
Con base en todo lo anterior podemos concluir que las funciones
de los equipos caninos (entiéndase equipo canino como el
equipo perro/hombre) asignados a un puesto de seguridad es disuadir,
detectar y ayudar en la aprevensión de intrusos en áreas
restringidas e impedir que personas no autorizadas tengan acceso
a ellas (sin causarles daños irreversibles), pudiéndose
usar equipos de este tipo de manera segura en casi todos los puestos
de una instalación.
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